No sé dormir
Algo que he escrito mientras cabeceaba desayunando.
No sé dormir. Es algo que a mis 38 años ya debería tener dominado, o al menos un poco ensayado, pero no sé dormir. Eso no quiere decir que no duerma, duermo lo justo, lo necesario. Pero más que dormir, caigo rendido. Después de pelearme con el concepto dormir durante una hora más o menos cada noche, mi cuerpo se rinde y ahí es donde aprovecho y araño unas horas.
Cuando era niño me daba miedo la hora de dormir. No me daba miedo la oscuridad, me daba miedo otra cosa. Yo creo que me daba miedo la sensación de calma que hay por la noche. Esa sensación de que no puedes hacer otra cosa que no sea dormir. Esa sensación de que no hay nadie más despierto en ese momento menos tú. Que ya sé que es mentira, que siempre hay alguien despierto, pero ahora vais y se lo contáis al Fran de 8 años. Mi hermana Marga me daba la mano muchas veces para que me calmase y dejase de darle el coñazo y eso funcionó hasta que con 9 me emancipé a otra habitación y tuve que pelear otra vez con esa sensación.
De adolescente se me pasó un poco la tontería. Dormía cuanto podía y más. Si no ponía un despertador podía dormir hasta las 2 de la tarde y despertarme con la cara más hinchada que un sapo. Pero al llegar a la edad adulta me saltó una bujía en la cabeza y me olvidé de cómo se dormía.
Me pasaba las noches dando vueltas, contando ovejas, respirando conscientemente, tomando melatonina, dormidina, duermebien, escuchando lluvia, truenos, agua, ruido blanco, ruido marrón, cualquier cosa que digas la he probado. Hablando del tema con mi psicóloga llegamos a la conclusión de que mi adolescencia politoxicómana me había condicionado el sueño de una manera bastante jodida. No sabía dormirme sin noquearme a mí mismo. Así que me tuvo que enseñar a dormir otra vez.
Aprender a dormir con 30 y largos es una fantasía. Supongo que es como la gente que se apunta a la UNED. Crees que ya eres demasiado mayor, que no te va a salir tan fácil como antes, y que hay un montón de gente joven que te da mil vueltas haciéndolo. Pero vamos a intentar no juzgarnos. Según mi psicóloga mi mente está demasiado activa y por la noche me da la turra. Lo que viene siendo ser Géminis. Así que en vez de cerrar los ojos lo que tengo que hacer es entornarlos y clavar la mirada en un punto fijo. Y más que no pensar en nada, intentar que todos los pensamientos se vayan lo antes posible de mi mente. Lo que viene siendo tener TDAH. Oye, pues funciona. Resulta que intentar causarte a ti mismo derrames cerebrales te ayuda a dormir. Así que finalmente, conseguí recuperar muchas horas de sueño que me debía el cosmos. ¿Así que ahora ya sabes dormir? os preguntaréis (os la suda). Pues es que de un tiempo a esta parte ha venido a jugar la apnea del sueño, pero esa es otra historia que deberá ser contada en otro momento.
Me voy a echar una siesta.



He tenido etapas de mierda en las que dormir se me hacía cuesta arriba. La última, hace no mucho. Mi mayor problema es que en realidad lo adoro y sobre todo adoro soñar, así que si no lo consigo se me van todos esos sueños. Confío en que cuando te llegue la maquinita todo cambiará y despertarás con la cara de un sapito feliz y descansado <3
Yo tengo 30 y todas las noches pienso que el mundo se ha acabado y soy el único ser humano despierto que queda